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martes, 19 de octubre de 2010

Nuevos Indicios de Que el Período Younger Dryas No Se Debió a un Gran Impacto Meteorítico

13 de Octubre de 2010. Foto: WUSTLHace aproximadamente 12.900 años, un repentino período frío interrumpió el calentamiento gradual que se venía registrando desde el final de la última era glacial. Las bajas temperaturas acompañaron de principio a fin al intervalo de 1.300 años conocido como Younger Dryas, antes de que el clima empezara a calentarse otra vez.
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En Norteamérica, los grandes animales que integraron lo que se conoce como megafauna, tales como los mamuts, los mastodontes, los tigres dientes de sable, y los osos gigantes, se extinguieron. La cultura paleoindia conocida como Cultura Clovis también desapareció de modo abrupto, siendo finalmente reemplazada por culturas regionales más localizadas.

¿Qué sucedió?

Una teoría es que el impacto de un gran meteorito, o bien la explosión de un cometa en el aire, en alguna parte de Norteamérica, provocó cambios medioambientales masivos que mataron a los animales y truncaron la continuidad de esas comunidades humanas.
En depósitos sedimentarios que se remontan al principio del periodo Younger Dryas, los defensores de la teoría del impacto han afirmado haber hallado esférulas de carbono conteniendo minúsculos diamantes (de tamaño nanométrico), que piensan fueron creados por metamorfismo de choque o por deposición química de vapor, cuando el cuerpo celeste arrasó la zona de la caída.

Entre los nanodiamantes se incluye la lonsdaleíta, una forma inusual de diamante que tiene una retícula hexagonal en vez de la usual retícula cristalina cúbica. La lonsdaleíta es particularmente interesante porque ha sido encontrada dentro de algunos meteoritos y en sitios de los que se sabe que fueron puntos de impacto.

Un equipo de científicos dirigido por el físico Tyrone Daulton (Universidad Washington en San Luis) afirma no haber logrado encontrar ni un solo diamante en el material del estrato correspondiente al periodo Younger Dryas.

Daulton y sus colegas, incluyendo a Nicholas Pinter, profesor de geología en la Universidad del sur de Illinois en Carbondale, y Andrew C. Scott, profesor de paleobotánica aplicada de la Royal Holloway (Universidad de Londres), señalan ahora que el material que en su día fue descrito como diamante es, en realidad, un conjunto de formas de carbono relacionadas con el grafito común, el material usado para los lápices.

Información adicional en:



sábado, 28 de agosto de 2010

El sol que inunda a Venecia

Venecia

Cuánto más numerosas las manchas solares, más posibilidades de que Venecia se inunde.

Todos los años, desde comienzos de octubre y hasta el mes de diciembre, venecianos y turistas se ven afectados por un mismo fenómeno: la llegada de las inundaciones que dejan a más de uno con los pies bajo el agua.

Pero no todos los años son iguales, en algunos las inundaciones se producen sólo un par de veces, en otros, ni siquiera las hay, mientras que, en ciertos años, se repiten con relativa frecuencia.

¿Por qué? Un equipo de investigadores de la Universidad de Lisboa, en Portugal, parece haber encontrado una posible causa: el número de inundaciones en la ciudad de Venecia, Italia, aumenta hasta casi el doble si se trata de un año de gran actividad solar.

El origen: los ciclones

Cuando hay una crecida en el nivel del mar en Venecia, esto se debe a la ocurrencia de ciclones en el centro de Europa

David Barriopedro, Universidad de Lisboa

Tras analizar los registros del nivel del mar en la región entre 1948 y 2008, los científicos notaron que cuando el sol tenía más manchas solares -uno de los varios signos que denota que está emitiendo más energía- la ciudad se veía azotada por un mayor número de inundaciones.

"Cuando hay una crecida en el nivel del mar en Venecia, esto se debe a la ocurrencia de ciclones en el centro de Europa", le dijo a BBC Mundo David Barriopedro, líder del proyecto de investigación.

"Estos ciclones -o depresiones- que viajan desde el Atlántico por el norte de Europa, interactúan con los Alpes y dan lugar a bajas presiones sobre el norte de Italia. Por otra parte, inducen vientos del sudeste a lo largo del Mar Adriático".

"Ambos fenómenos dan lugar a las crecidas, porque las bajas presiones succionan el agua, causando un aumento del nivel del mar, mientras que los vientos que viajan por la costa del Adriático causan una acumulación de agua en el lado norte, que es donde se encuentra Venecia", explicó Barriopedro.

"Y, cuando tenemos años de mayor actividad solar, hay más probabilidades de que existan ciclones que cumplan esa trayectoria", concluye el investigador.

Durante los años en que la actividad del sol es menos intensa los ciclones tienden a viajan por el Mediterráneo, y, por ende, no dan lugar a las mismas condiciones que favorecen una crecida del mar.

Escepticismo

Venecia bajo las aguas

Si tiene previsto visitar Venecia, tenga en cuenta que entre octubre y diciembre hay más inundaciones.

Por mucho tiempo, los científicos se mostraron escépticos a vincular los cambios en la constante solar con los fenómenos climáticos.

"Lo que sucede es que las variaciones entre el máximo de actividad y el mínimo son muy pequeñas, del orden el 0,1%. Por ello se la llama constante solar", explicó Barriopedro.

Pero aunque la diferencia sea mínima, el efecto es evidente, dice el estudio.

En cuanto a las aplicaciones prácticas, Barriopedro cree que el resultado de la investigación puede ayudar a predecir los años que presentan mayores riesgos de inundaciones.

"Desde el punto de vista de la influencia de la actividad solar, podemos estimar qué años presentan más peligro, pero lo que no podemos saber es cuál será la intensidad de la crecida del agua", afirmó el investigador.

martes, 17 de agosto de 2010

Primer Mapa Global de Bosques Con Sus Distintas Alturas
16 de Agosto de 2010. Foto: NASA Earth Observatory/Jesse Allen y Robert Simmon/Michael LefskyUsando datos obtenidos por satélites de la NASA, un equipo de científicos ha creado el primer mapa de su tipo que detalla la altura de los bosques del mundo. A pesar de que existen otros mapas del "tejado" vegetal formado por las copas de los árboles, esos mapas son sólo de ámbito local y regional. El nuevo mapa es el primero que abarca todo el planeta utilizando un método uniforme.
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El trabajo, basado en datos recolectados por los satélites Aqua, Terra, e ICESat de la NASA, debería ayudar a los científicos a crear un inventario sobre cuánto carbono almacenan los bosques del mundo y cuán rápidamente ese carbono circula por los ecosistemas y regresa a la atmósfera.

El nuevo mapa elaborado por el equipo de Michael Lefsky de la Universidad Estatal de Colorado, muestra que los bosques más altos del mundo se agrupan en el noroeste de Estados Unidos y en porciones del sudeste asiático, mientras que los bosques más bajos se encuentran en amplias franjas a lo largo del norte de Canadá y Eurasia.
Los bosques templados de coníferas, los cuales son muy húmedos y contienen árboles colosales como por ejemplo las secoyas, tienen las coberturas forestales o "tejados" más altos, superando con facilidad los 40 metros. En contraste, los bosques boreales, en los que predominan abetos, pinos, alerces y otros por el estilo, suelen tener coberturas forestales de menos de 20 metros de altura. Las áreas relativamente vírgenes de las selvas tropicales tienen su tejado vegetal en torno a los 25 metros.

El interés científico en el nuevo mapa va más allá de la curiosidad sobre la altura de los árboles. El mapa va a tener repercusiones en un proyecto actualmente en curso para estimar la cantidad de carbono retenido por los bosques del mundo, y también ayudará a explicar dónde son absorbidos los 2.000 millones de toneladas de carbono que "desaparecen" de manera poco clara cada año.

La humanidad emite cerca de 7.000 millones de toneladas de carbono anualmente, la mayoría en la forma de dióxido de carbono. De esa cifra, 3.000 millones de toneladas terminan en la atmósfera y 2.000 millones en el mar. No está claro a dónde van a parar los 2.000 millones de toneladas restantes, aunque los científicos sospechan que los bosques capturan y almacenan una buena cantidad de ese carbono "desaparecido" como biomasa mediante la fotosíntesis.

Hay indicios de que los bosques jóvenes absorben más carbono que los viejos, y que grandes cantidades de carbono acaban en ciertos tipos de suelo. Pero los ecólogos sólo han comenzado a desentrañar los detalles con motivo de las investigaciones encaminadas a discernir si el planeta puede continuar absorbiendo tanto carbono antropogénico como hasta ahora o si dejará de hacerlo con el avance del Cambio Climático Global.

Información adicional en:

lunes, 2 de agosto de 2010

El Clima Artico Puede Ser Más Sensible al Calentamiento Global de Lo Que Se Creía
2 de Agosto de 2010. Foto: George "Rinaldino" TeichmannNuevas evidencias muestran que el clima ártico puede ser más sensible al efecto invernadero de lo que se creía, y que los niveles actuales del dióxido de carbono atmosférico pueden ser ya lo bastante altos como para acarrear cambios significativos e irreversibles en los ecosistemas árticos.
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Un nuevo estudio internacional, dirigido desde la Universidad de Colorado en Boulder, indica que si bien la temperatura media anual en la Isla de Ellesmere, ubicada en el Ártico, era hace entre 2,6 y 5,3 millones de años (durante el Plioceno) bastante más elevada que la de hoy en día, los niveles de CO2 sólo eran ligeramente más altos que los actuales. La inmensa mayoría de los climatólogos está de acuerdo en que la Tierra se está calentando debido al aumento de las concentraciones de gases atmosféricos de efecto invernadero, generados principalmente por las actividades humanas que demandan quemar combustibles fósiles y deforestar bosques.

Los autores del estudio usaron tres métodos independientes para estimar las temperaturas del Plioceno en la Isla de Ellesmere en el Ártico canadiense. Emplearon mediciones de los isótopos de oxígeno presentes en la celulosa de árboles y musgos fósiles que revelan las temperaturas y los niveles de precipitación, un análisis de la distribución de lípidos en bacterias del suelo que se correlacionan con la temperatura, y un inventario de grupos de plantas del Plioceno que se superponen en áreas de distribución geográfica con la vegetación contemporánea.

Los resultados indican que son suficientes niveles de CO2 de aproximadamente 400 partes por millón para producir temperaturas medias anuales de 0 grados Celsius en ciertas zonas del Ártico. A medida que las temperaturas se acercan a los 0 grados Celsius, resulta cada vez más difícil que se mantengan de forma permanente el hielo de los glaciares y el marino en esta región del planeta. El nivel actual de CO2 en la atmósfera ya es de unas 390 partes por millón, muy cerca de ese umbral de las 400.

Las temperaturas árticas han aumentado aproximadamente en 1 grado centígrado en las últimas dos décadas en respuesta al calentamiento antropogénico, una tendencia que se teme que continúe en las próximas décadas y siglos. Los gases de efecto invernadero en la atmósfera han subido desde aproximadamente 280 partes por millón durante la era preindustrial hasta aproximadamente 390 partes por millón hoy en día.

En la investigación han trabajado, entre otros, Ashley Ballantyne de la Universidad de Colorado en Boulder, David Greenwood de la Universidad Brandon en Manitoba, Canadá, Jaap Sinninghe Damste del Instituto Real de los Países Bajos para la Investigación Marina, Adam Csank de la Universidad de Arizona, Natalia Rybczynski del Museo Canadiense de la Naturaleza en Ottawa, y Jaelyn Eberle del Museo de Historia Natural de la Universidad de Colorado.

Información adicional en:

jueves, 20 de mayo de 2010

El desastre 'invisible'

Restos de crudo. | AP

Restos de crudo. | AP

La mancha se propaga ya por las marismas de Luisiana. La Agencia Espacial Europea confirma que el petróleo ha entrado en la corriente del 'lazo' del Golfo de México. Los científicos alertan de la existencia de un gigantesco 'iceberg' de crudo bajo la superficie. Y sin embargo el desastre ecológico que arrancó el 20 de abril con la explosión de la plataforma Deepwater Horizon sigue siendo 'invisible' para la mayoría de los norteamericanos.

"Estamos asistiendo a una campana orquestada para engañar al público", alerta el biólogo Ian McDonald, de la Universidad Estatal de Florida. "Nadie sabe con exactitud cuánto petróleo está saliendo, ni hasta dónde llega la mancha. La falta de transparencia y la ocultación de la información ha sido una constante desde el principio, no sólo parte de BP, también por parte del Gobierno".

Ian McDonald petenece a ese pelotón cada vez más nutrido de científicos que cuestiona como "ridícula" la estimación oficial de 5.000 barriles diarios derramados de crudo... "Nadie sabe de dónde viene esa cifra ni por qué se ha dado por buena. Cualquier experto que haya visto el vídeo de la fuga y que haya podido ver las imágenes por satélite puede llegar fácilmente a la conclusión: de ese pozo de están saliendo más de 25.000 barriles diarios".

"Estamos ante algo parecido a un 'iceberg': la parte mayor es la que no vemos", advierte por su parte el oceanógrafo Frank Muller-Karger, de la Universidad del Sur de Florida. "Es muy difícil cacular todo el petróleo que hay por debajo. Honestamente, creo que el Gobierno no lo sabe. Tampoco lo sabe BP, aunque creo que la estimación que se ha hecho hasta ahora es a la baja".

Hablamos con Muller-Karger pocas horas después de su intervención ante el Comité de Energía de la Cámara de Representantes... "He recalcado que es totalmente necesario tener una idea tridimensional del vertido. Tenemos que entender también cómo se mueve el agua en el Golfo e intentar averiguar hasta dónde puede llegar. Nos espera una ardua labor científica de evaluación del impacto ambiental, incluido el uso de los dispersantes que han usado en grandes cantidades y que han servido para que el petróleo se instale en las capas medias y en el fondo".

"Los dispersantes han servido para 'ocultar' el petróleo que llega a la superficie, pero a la larga pueden estar contribuyendo al mayor desastre ambiental en la historia de Estados Unidos" advierte por su parte John Hocevar, el director la Campaña de los Océcanos de Greenpeace.

Crudo acumulado en Luisiana. | Reuters

Crudo acumulado en Luisiana. | Reuters

"No hay excusa para justificar la falta de transparencia y la manipulación de la información desde que comenzó el vertido", añade Hocevar. "Tampoco es de recibo que el Gobierno permita las perforaciones en el Ártico este mismo verano con lo que está ocurriendo en el Golfo de México. Nosotros reclamamos una moratoria en las prospecciones marinas.

Rick Steiner, profesor de la Universidad de Alaska, ha pasado más de una semana intentando calibrar 'in situ' el alcance del vertido y vuelve a su tierra con una sensación frustrante... "Es imperdonable que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) tenga sólo un barco, el Pelican, que esté suministrando información de primera mano en la zona del vertido".

"Tendría que haber no uno sino veinte barcos del Gobierno tomándole la medida a la mancha", advierte Steiner. "Y no sólo en lugar de la fuga y en la superficie; hay mucho petróleo sumergido y necesitamos saber cuánto para calcular las posibles consecuencias".

"La diferencia con el desastre del Exxon Valdez es que entonces sí sabíamos cuánto crudo se iba a derramar", añade Steiner. "Y aunque no fue uno de los mayores vertidos, sí fue el que más daños ecológicos ha causado hasta la fecha. En el vertido del Golfo nos enfrentamos sin embargo a muchas incertidumbres que aún no son visibles. Aunque una cosa es cierta: es imperdonable que nadie previera que algo así pudiera ocurrir”.

La última estimación del desastre 'invisible', realizada por la Universidad de Miami, habla de un 'brazo' de petróleo que ocupa ya más de 11.000 kilómetros cuadrados, más o menos el tamaño del estado de Nueva Jersey o de la región de Murcia. "Una mancha pequeña comparada con el gran océano", en palabras del director ejecutivo de BP Tony Hayward.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Desarrollan un láser capaz de generar nubes de lluvia

Durante tiempos inmemoriales, el ser humano ha intentado manipular la meteorología. Al principio mediante técnicas poco eficaces, como las oraciones, los bailes rituales o el poner un cesto de huevos en la puerta de una parroquia.

Después llegaron técnicas un poco más eficaces, como la siembra de nubes mediante yoduro de plata. A finales de los años 1940, tres científicos de General Electric que trabajaban en Schenectady (Nueva York) esparcieron con éxito el yoduro de plata, que es un compuesto químico usado en fotografía y como antiséptico en medicina y que permite inducir la nucleación de cristales de hielo en el sembrado de nubes para provocar lluvia artificial.

Por cierto, dos de esos científicos eran Bernard Vonnegut y su hermano menor, Kurt. Sí, el novelista de fama mundial, en cuyos escritos incluyó mucho de la imaginativa ciencia que había visto en Schenectady.

Pero esta técnica no funciona siempre. Así que ha llegado la nueva y última manera de pedirle a los dioses que hagan llover: físicos europeos han demostrado por primera vez que los láseres pueden utilizarse para formar nubes y provocar la caída de gotas de lluvia, acabando así con las zonas de sequía.

sábado, 1 de mayo de 2010

Desaladora-Depuradora Portátil y Autosuficiente Para Suministro de Agua Potable

30 de Abril de 2010. Foto: Patrick GilloolyDespués de un desastre natural, como el terremoto de Haití o el Huracán Katrina, a menudo la demanda de agua potable es alta y los suministros son pocos. Las zonas de desastre en los ejemplos anteriores estaban cerca del mar, pero convertir agua salada en agua dulce y potable suele requerir grandes cantidades de energía eléctrica sin cortes de suministro, así como plantas de desalinización a gran escala, y ninguna de esas dos cosas estaba disponible en las áreas de desastre citadas.
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Un nuevo enfoque de desalinización con el que trabaja un equipo de especialistas coreanos y del MIT en Estados Unidos, entre quienes figuran Sung Jae Kim y Jongyoon Han, podría conducir a unidades de tamaño lo bastante pequeño como para que resultaran portátiles, y que podrían obtener su energía a partir de baterías o células solares. Un despliegue de estas unidades en la zona de una catástrofe podría proporcionar suficiente agua dulce como para suplir las necesidades de los damnificados. El sistema también podría eliminar muchas sustancias contaminantes, así como virus y bacterias, al mismo tiempo.
Uno de los métodos más atractivos de desalinización, el de la ósmosis inversa, usa membranas que filtran la sal, pero requiere de potentes bombas para mantener la alta presión necesaria para hacer pasar el agua a través de la membrana, y es propenso a que la sal y diversas sustancias contaminantes bloqueen los poros en ella, y también a sufrir la formación de películas bacterianas. El nuevo sistema separa las sales y los microbios del agua al repelerlos electrostáticamente. Eso elimina la necesidad de una alta presión y los problemas de la formación de películas bacterianas.

El sistema trabaja a escala microscópica, y para el mismo se usan métodos de fabricación desarrollados para los dispositivos microfluídicos. Cada módulo individual procesaría sólo cantidades minúsculas de agua, pero un gran grupo de ellos (los investigadores conciben un conjunto de 1.600 módulos fabricados en una oblea de 20 centímetros de diámetro) podría producir cerca de 15 litros por hora, suficiente para suministrar agua potable a varias personas.

La unidad completa podría ser autosuficiente y accionada por la gravedad. El agua salada sería vertida en la parte superior, y la gravedad la conduciría hacia abajo, a través del sistema. En la parte inferior, una salida liberaría agua potable, en tanto que la sal sería dirigida por otro conducto.

Información adicional en:


miércoles, 3 de marzo de 2010

Hallan otro factor del cambio climático

Hallan otro factor del cambio climático

Según científicos argentinos, la fotodegradación puede liberar dióxido de carbono de los pastizales secos

Las controversias que desata cada una de las predicciones sobre el cambio climático no dejan lugar a duda de que la complejidad de las ecuaciones y modelos que describen los ecosistemas terrestres es abrumadora.

Pero un trabajo de investigadores de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Buenos Aires que hoy se publica en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences amenaza con complicarlos todavía un poquito más: según muestran los doctores Amy Austin y Carlos Ballaré, ambos investigadores del Conicet, por la fotodegradación de la lignina (un polímero de las paredes de las células vegetales), los pastizales secos podrían emitir más dióxido de carbono [el principal gas de efecto invernadero] a la atmósfera de lo que se calculaba.

Lo singular de este caso es que hasta ahora se consideraba que la lignina era un compuesto "recalcitrante"; es decir, muy resistente a la acción degradante de los microbios del suelo.

"Ya Amy había demostrado en un trabajo previo, que se publicó en Nature, que el sol degrada la materia orgánica y produce sustancias volátiles, como dióxido de carbono -dice Ballaré-. Era evidente que eso incide en el balance de carbono atmosférico, pero lo que no quedaba demasiado en claro era cuáles eran los compuestos que absorbían la luz y participaban de este proceso de fotodegradación."

Un producto de la evolución

La lignina es un componente que se encuentra en todas las plantas terrestres. Se piensa que es la molécula que, al permitirles mantenerse erectas, facilitó su pasaje e implantación del agua a la tierra.

"Les da rigidez para que puedan capturar la luz -explica Austin-. Lo interesante es que en la bibliografía científica siempre se consideró que no era degradable. Cuando los microbios encuentran lignina, no les gusta nada porque no pueden descomponerla. Sólo hay un grupo selecto de hongos que logran hacerlo. Necesitan un sistema de enzimas bastante complicado y costoso. Es algo así como comer apio: para masticarlo y digerirlo, uno quema más calorías de las que recibe del vegetal. A los microbios les pasa algo así con la lignina."

Demostrar que el candidato menos "sospechoso" de esta historia era responsable de la emisión de dióxido de carbono, les llevó a los científicos más de dos años de trabajo.

"Lo primero que tratamos de averiguar fue qué compuestos podían absorber la luz solar, algo esencial para que se produzca una reacción fotoquímica -dice Ballaré-, y qué longitudes de onda eran las que causaban ese efecto. Descubrimos que una parte era la radiación ultravioleta y la otra, luz visible. Entonces, nos preguntamos: de estos posibles compuestos, ¿cuáles son los que absorben esa longitud de onda?"

La respuesta fue que la lignina tenía características de absorción que la hacían efectiva para producir el fenómeno de fotodegradación; en cambio, la celulosa, no.

Para probarlo, los investigadores fabricaron hojas sintéticas (con papeles de filtro) a las que les agregaron distintas cantidades de lignina.

Cuando las pusieron al sol, pudieron ver que cuanta más lignina tenían más rápido se degradaban. "Era justamente al revés de lo que uno hubiera esperado", exclama Austin.

Barajar y dar de nuevo

La fotodegradación de la lignina no ocurre en las plantas vivas, porque éstas poseen compuestos que absorben la radiación solar y las protegen, del mismo modo en que la piel humana sintetiza melanina para protegerse de los rayos ultravioletas.

En cambio, cuando las hojas se secan y mueren, desaparece la clorofila y quedan las paredes de las células, una matriz de polímeros cuyo principal compuesto es la celulosa y que contienen alrededor de un 10% de lignina.

"La lignina tiene una estructura químicamente complicada -explica Ballaré-, pero cuando empiezan a romperse los enlaces químicos, parte de los átomos de carbono que contiene forman moléculas de dióxido de carbono. Este hallazgo modificaría los cálculos por incorporación de este gas a la atmósfera, porque este proceso nunca se había tenido en cuenta."

Afirma Austin: "Muchos de los modelos que calculan la materia orgánica que se degrada en el suelo, cuando estiman qué entra [al suelo], una de las cosas que tienen en cuenta es cuánta lignina posee. Podemos estar subestimando ese contenido y calcular más materia orgánica de la que efectivamente está ingresando".

Entre otras cosas, los científicos subrayan que este factor podría cumplir un papel aún más importante si, como prevén algunos modelos climáticos, en el futuro y en algunas zonas del planeta probablemente aumentarán las condiciones de aridez y disminuirá la nubosidad.

"Esto implicaría mayor radiación incidente y, por lo tanto, un aumento en la importancia cuantitativa del proceso de degradación", destaca Ballaré.

lunes, 1 de marzo de 2010

domingo, 28 de febrero de 2010

Biodiversidad: “Prefiero un quetzal a cinco vacas”


"Prefiero un quetzal a cinco vacas" le dijo el alcalde de un poblado interior de Costa Rica a Rodrigo Gámez, presidente del Instituto Nacional de Biodiversidad en San José, para dejarle tranquilo ante la llegada de unos empresarios que querían explotar sus bosques. El sentido era muy claro: los quetzales –pájaros preciosos que habitan en los bosques del Caribe-, generaban muchos más ingresos en turismo que la ganadería o agricultura.

Recupero esta historia grabada y anotada el verano pasado en el INBIO, tras escuchar a un miope asegurar que proteger la biodiversidad era un capricho de países ricos, pero un lujo para países en pleno desarrollo.

Por desgracia todavía hay quien, frente a argumentos éticos y de responsabilidad con la naturaleza, dice anteponer el bienestar humano y el progreso económico a un simple pajarito. Lejos de ser coherente, esta búsqueda del beneficio inmediato es absolutamente cortoplacista. Incluso en términos estrictamente económicos, a medio plazo conservar es mucho más rentable que destruir.

Y si no, que se fijen en lo ocurrido en Costa Rica. Rodrigo Gámez me explicó que a pesar de ser un país tan pequeño, debido a su orografía, temperatura estable, y haber sido un puente intercontinental que tras su formación permitió el encuentro de especies provenientes de América del Sur y del Norte, acumula hasta el 4% de biodiversidad existente en todo el mundo. Mucha más que Canadá y EEUU juntos. Y lo más importante: ha sabido conservarla. Un tercio del territorio de Costa Rica está protegido, es de los pocos lugares donde los bosques están creciendo, y apostó por un modelo de turismo sostenible que ha enriquecido tanto a la naturaleza como a sus ciudadanos.

En los trópicos se acumula el 80% de la biodiversidad mundial. Protegerla y saber sacarle partido es una apuesta ganadora para los países que la contienen. Sin duda hay problemáticas prioritarias, pero no deben ofuscar el hecho que la biodiversidad es un tesoro irremplazable que cada vez será más cotizado, incluso económicamente.

“Es mucho mejor vender un árbol 1000 veces que sólo una”, me dijeron en la reserva biológica de Monteverde en relación a los visitantes que les llegan. “Pero no es sólo el turismo lo que da beneficios!”, insistió Rodrigo Gámez tras explicar la anécdota del quetzal.

Rodrigo me mostró sus gráficos mostrando que en los parques nacionales el turismo naturalista dejaba más ingresos por hectárea que la deforestación para plantar café. Pero enseguida mencionó los beneficios derivados de las numerosas investigaciones internacionales que atraen los manglares, bosques nubosos o arrecifes coralinos. Habló de mejoras en la calidad de vida, de la educación recibida por los 180.000 alumnos que pasan por el Inbioparque cada año, de biodiplomacia, y del síndrome de déficit de naturaleza que afecta a niños urbanos por falta de contacto con entornos naturales.

Y a continuación, me acompañó por sus laboratorios de bioprospección, donde científicos y empresarios locales perseguían descubrir principios activos de animales y plantas para sintetizar químicamente pinturas, pesticidas, o medicamentos de origen natural. Dos de los productos que esa institución ya ha patentado y comercializado eran un tranquilizante a partir de una variedad de tilo, y unas pastillas para problemas digestivos elaborados con extractos de la planta “hombre grande”, utilizada tradicionalmente para tratar dolores estomacales.

Además de los aspectos medioambientales, la clave es comprender que la biodiversidad también es una valiosísima fuente de recursos que puede generar productos de alto valor agregado si la sabemos explotar de manera sostenible.

Cuando la oruga de una mariposa Morpho se posó en el hombro de Rodrigo me preguntó si sabía cuál era el origen del color azul de sus alas. Tras mi expresión desencajada explicó que las flores deben su color a pigmentos; sustancias químicas que producen color. Pero los tonos de las alas de algunos insectos, aves o mariposas son el resultado de estructuras microscópicas que reflejan la luz a diferentes longitudes de onda. Los pigmentos llevan siglos utilizándose como tintes o pinturas, pero hace poco que estos otros colores estructurales se están empezando a utilizar industrialmente para conseguir productos con color propio sin necesidad de ser pintados. Era sólo un ejemplo de lo que se puede aprender y aprovechar con los centenares de miles de especies diferentes que habitan en Costa Rica.

A sus 73 años envidiablemente bien llevados, Rodrigo Gámez no necesitaba argumentos económicos para justificar su compromiso con la preservación de la naturaleza. Yo tampoco. Invertimos más tiempo y pasión conversando sobre los árboles del parque, los hilos de araña, o sus colecciones de mariposas y extenso catálogo de especies de insectos. Pero si como presidente del Instituto de Biodiversidad de Costa Rica le tocaba demostrar la rentabilidad de proteger la biodiversidad frente a políticos y gobernantes, disponía de argumentos sólidos para hacerlo.

La biodiversidad es una fuente de riqueza, no sólo en sentido metafísico.

La cordillera Cantábrica frenó el paso de la fauna glacial a la península Ibérica

Mamuts y rinocerontes lanudos llegaron a Asturias hace 150.000 años huyendo del frío del centro y el norte de Europa



La cordillera Cantábrica frenó durante el Pleistoceno la expansión al resto de la península Ibérica de los grandes mamíferos propios de épocas glaciales. Las dificultades de la orografía limitaron el paso de especies como el mamut lanudo, el rinoceronte lanudo y el reno, que encontraron en la cornisa cantábrica un hábitat propicio al que llegaron procedentes de Europa. Aunque con el tiempo se dispersaron por todo el territorio, llegando hasta lo que hoy es Granada, se sabe que su presencia por debajo de la franja Cantábrica fue muy limitada.

Estas y otras averiguaciones forman parte del trabajo que acaban de publicar en la revista científica internacional «Quaternary International» el biólogo Diego Álvarez-Lao, de la Universidad de Oviedo, y Nuria García, de la Universidad Complutense de Madrid.

La presencia de estos grandes mamíferos propios de épocas glaciales en la Península comenzó hace unos 150.000 años, aunque de ese momento los hallazgos son muy escasos y aislados, los de épocas de hace 44.000 años se van haciendo más comunes. Está presencia en el territorio no es, sin embargo, continuada, sino que se corresponde con los momentos fríos, que durante el Pleistoceno se alternaban con otros templados. Estas fluctuaciones climáticas conllevan un tipo de vegetación formada por grandes estepas que, según los investigadores, se pudo conocer a partir de los análisis de polen. En aquellos momentos Asturias se caracterizaba por una vegetación herbácea con escasos árboles, gran frío y aridez ambiental. En esas condiciones especies tan adaptadas como el rinoceronte y el mamut lanudos, el reno y, en menor medida, el zorro ártico, el buey almizclero y el antílope saiga se paseaban por las estepas asturianas como lo hacían por las del norte de Europa.

La fauna glacial fue mucho más abundante y regular en Asturias, Cantabria y el País Vasco que en la Meseta. Aunque restos de estos animales que convivieron con el hombre prehistórico se localizaron en 72 yacimientos ibéricos, la mayoría se concentran en el norte de la Península. En Asturias al menos diez cuevas, entre las que están Tito Bustillo, Las Caldas, La Riera y La Güelga, entre otras, muestran evidencias de la presencia de la fauna glacial en nuestro territorio. Los últimos hallazgos de estas especies se encontraron en yacimientos de hace 10.000 años, lo que indica que la fauna convivió en un principio con la especie neandertal y, más tarde, con el «Homo sapiens». Estos últimos dejaron representaciones artísticas de estos animales en cuevas como Tito Bustillo o el Pindal.

Otro de los puntos de interés del trabajo de Lao y García es la posibilidad de haber relacionado los resultados del estudio de los hielos de Groenlandia, que permiten conocer los momentos de clima frío en la Tierra, y su relación con la presencia de fauna fría y con los análisis de polen que muestran la existencia de una vegetación propia de épocas glaciales. Los hallazgos de este tipo de fauna coinciden con los momentos de mayor enfriamiento global, lo que explica por qué estas especies del frío entran en España huyendo de las duras condiciones ambientales del centro y norte de Europa, que los obligan a emprender viaje hacia el Sur.

sábado, 20 de febrero de 2010

Renunciar a volar en 'primera' por el bien del medio ambiente


Una mujer prueba un asiento en 'primera' en un nuevo airbus A380, en Shangai.| AFP

Una mujer prueba un asiento en 'primera' en un nuevo airbus A380, en Shangai.| AFP

  • El Gobierno de Gordon Brown fomentará el uso de videoconferencias
  • Intentará evitar que los diplomáticos viajen en avión de manera innecesaria
  • Los que tengan que volar lo harán en 'turista' si el trayecto dura menos de 5 h.
  • El 'Foreign Office' pretende reducir un 1'% sus emisiones de carbono
  • Reducirá el uso de la calefacción y utilizará coches menos contaminantes

En la lucha contra el cambio climático también hay que hacer sacrificios individuales. Les guste o no, los diplomáticos británicos tendrán que reducir sus privilegios en sus viajes aéreos como parte de un plan del Gobierno de Gordon Brown para disminuir las emisiones de carbono, según informa este jueves el periódico 'The Guardian'.

Los funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores, entre ellos los embajadores y sus familias, tendrán que viajar en clase turista en los vuelos de hasta cinco horas de duración. Cuando se trate de taryectos más largos podrán optar por ir en 'primera' aunque se les sugiere que también en este caso opten por la opción más económica.

Este cambio, que supone abandonar la comodidad que ofrecen las clases 'primera' y 'business', forma parte de un plan del 'Foreign Office' para apoyar una campaña de lucha contra el cambio climático y que pretende reducir sus emisiones contaminantes en un 10%. Alrededor de 61.000 personas trabajan en el Departamento británico de Exteriores.

Menos desplazamientos

"Las emisiones de la aviación están calculadas por la cantidad de espacio que ocupa una persona en el avión. Por lo tanto, las clases business y primera producen más emisiones", según explicó al diario un portavoz gubernamental.

Se reducirá el uso de la calefacción, utilizarán automóviles que contaminen menos y usarán más las videoconferencias para evitar viajar en avión

Sin embargo, la diferencia entre la huella de carbono de los pasajeros no se puede determinar con precisión.

Según cálculos de 'The Guardian', en términos de espacio, la huella de carbono de un viaje en 'primera clase' en un avión de British Airways es 5,5 veces superior al de un asiento en turista. Si se viaja en 'business', el impacto medioambiental sería 3,5 veces que en la opción más económica. Sin embargo, las diferencias no son tan grandes en los trayectos cortos ya que en los vuelos europeos no existe 'primera clase' y los asientos de 'business' en estos aviones cuentan con menos espacio.

Otro punto a considerar es que si nadie viajara en 'business' o 'primera', las aerolíneas tendrían que subir los precios de la clase turista, lo que podría provocar un descenso en el número de pasajeros, de vuelos y con ello se reduciría el impacto medioambiental de la aviación civil.

Otros departamentos del Gobierno también han tomado medidas para reducir las emisiones de carbono, como reducir el uso la calefacción, utilizar automóviles que contaminen menos y optar por el uso de videoconferencias para evitar viajar en avión.

Sin embargo, representantes sindicales del personal del 'Foreign Office' consideran que la única intención de este plan es recortar costes.

martes, 29 de diciembre de 2009

La Erupción del Toba Hace 73.000 Años Deforestó el Centro de la India

Foto: L. Brian StaufferUn nuevo estudio proporciona evidencias de que la espectacular erupción volcánica del Toba en la isla de Sumatra hace aproximadamente 73.000 años deforestó casi todo el centro de la India, situada a cerca de 5.000 kilómetros de distancia del epicentro.


El volcán Toba arrojó a la atmósfera una cantidad de cenizas estimada en 800 kilómetros cúbicos. Y creó un cráter de 100 kilómetros de largo por 35 de ancho, que ahora es el lago volcánico más grande del mundo. Las cenizas de este cataclismo han sido encontradas en la India, el Océano Indico, el Golfo de Bengala y el Mar de la China Meridional.

Los aerosoles volcánicos de azufre obstaculizaron la radiación solar durante seis años. Éste y otros efectos iniciaron de manera casi instantánea una era glacial que, según evidencias encontradas en núcleos de hielo de Groenlandia, duró aproximadamente 1.800 años.

Durante esta edad de hielo las temperaturas descendieron hasta en 16 grados centígrados.

Stanley Ambrose, profesor de antropología de la Universidad de Illinois, es uno de los autores principales del estudio, junto con el profesor Martin A.J. Williams, de la Universidad de Adelaida, quien descubrió una capa de ceniza del Toba en la India Central en 1980.

Los efectos climáticos del Toba han sido una fuente de controversia durante años, y su impacto sobre los asentEn 1998, Ambrose propuso la hipótesis de que los efectos de la erupción del Toba y la Edad de Hielo que le siguió podrían explicar el aparente cuello de botella en la población humana que los genetistas consideran que sucedió hace entre 50.000 y 100.000 años aproximadamente. La diversidad genética en los humanos actuales, menor de la que cabría esperar tras fluctuaciones demográficas sin grandes altibajos, sugiere que durante ese lapso de tiempo los humanos estuvimos cerca de extinguirnos.

El nuevo estudio desvela un cambio distintivo en el tipo de vegetación en la India inmediatamente después de la erupción del Toba. Los bosques cubrían la India central cuando se desencadenó la erupción, pero tras ella, fueron las praderas el tipo de paisaje vegetal predominante durante por lo menos 1.000 años después de la erupción.

"Ésta es una evidencia inequívoca de que el Toba causó un proceso de deforestación en los trópicos durante mucho tiempo", señala Ambrose. Este desastre pudo haber forzado a nuestros antepasados a adoptar nuevas estrategias de cooperación para sobrevivir, algo que finalmente les permitió reemplazar a los hombres de Neandertal y a otras especies humanas arcaicas, tal como Ambrose señala.

Información adicional en:


Scitech News

jueves, 3 de diciembre de 2009

Destruyendo los "mitos" de la vida verde

Vaca

Con dejar de comer carne no basta, ya que muchos productos lácteos generan más CO2 que ciertas carnes.

Si usted es una de esas personas que cuando llega fin de año suele hacer un balance de su vida y promete hacer cambios como dejar de fumar, ser más amable con el prójimo o -en una versión más actualizada- con el medio ambiente, preste atención.

Gran parte de los consejos que circulan por ahí no sólo no sirven para reducir nuestra contribución al calentamiento global sino que además, si uno los sigue al pie de la letra, resultan más nocivos que si nos comportásemos como lo haríamos habitualmente.

Ésta es la conclusión de la "Guía para una vida más verde" publicada este mes en el Reino Unido.

El libro cuestiona, entre otras cosas, la idea de que reemplazar nuestro auto por uno más eficiente, lavar los pañales a mano en vez de usar desechables o consumir menos carne permite reducir nuestras emisiones de CO2.

clic Lea: Tras la pista de la huella de carbono

La verdad detrás de consumir local

Si bien es verdad que los productos derivados de animales tienen una huella de carbono más elevada que la de un producto de origen vegetal, y de allí se desprende que el vegetarianismo es una opción más amigable para el planeta, nunca nadie menciona que por ejemplo, algunos productos lácteos son, desde el punto de vista del cambio climático, más nocivos que ciertas carnes.

Por esta razón, dice Duncan Clark, autor de la guía, los quesos duros -para los cuales se utiliza gran cantidad de leche- producen más calentamiento global por kilo que la carne de pollo. Por eso da como opción que las personas se conviertan en veganos.

Bebé

Muchas madres han optado por lavar pañales, pero su costo ambiental, es superior al de usar los desechables.

Otro de los mitos que destruye es el de que consumir productos locales es una opción más verde que comprar productos importados. Para ilustrar su punto, Clark cita un estudio que indica que consumir carne de cordero de Nueva Zelanda en el Reino Unido -por la clase de pastos que los animales consumen- genera menos CO2 que la carne de cordero que se produce allí.

También saca a colación cómo comprar flores importadas de la soleada Kenia (siempre desde el Reino Unido) deja una huella menor de carbono que comprar flores en Inglaterra, que -aunque no hayan viajado, y por ende producido CO2, para llegar a destino- han crecido en invernaderos calentados con energía eléctrica.

¿Más ejemplos de estas verdades a medias? Que los pañales reutilizables son mejores para el planeta, que los ecodetergentes también o que comprar un auto más eficiente (ya que los gases con efecto invernadero que se utilizan para fabricar un auto nuevo son superiores a las genera el uso del carro que uno ya tiene) son más verdes que las opciones tradicionales.

Cabe preguntarse entonces por qué tanta confusión cuando se trata de adoptar un estilo más verde.

"Yo no creo que haya algo siniestro detrás de todo esto. No se trata de intereses ocultos sino de que en realidad el calentamiento global es un tema muy complicado", le dijo Clark a BBC Mundo.

"No sólo es complejo per se, porque involucra temas que tiene que ver con la industria, la sociedad y la ciencia, sino que también es un tema que evoluciona y nos obliga a estar al día y revisando la información constantemente", agregó el experto.

Y esta misma complejidad es la que hace a los comunicadores simplificar las ideas para que puedan ser comprendidas por el público.

Grandes cambios, mejor que chiquitos

Creo que ha llegado el momento de agregar un nivel más de sofisticación. Es como decirle a la gente: lo que ha escuchado hasta ahora está más o menos bien, pero, en realidad, es un poco más complicado

Duncan Clark, autor de "Guía para una vida más verde"

Sin embargo ahora, que la gente se ha acostumbrado a escuchar las mismas recomendaciones una y otra vez, es posible ampliar la información con detalles.

"Creo que ha llegado el momento de agregar un nivel más de sofisticación. Es como decirle a la gente: lo que ha escuchado hasta ahora está más o menos bien, pero, en realidad, es un poco más complicado", señala Clark.

La conclusión es que a la hora de poner un granito de arena para impulsar el bienestar del planeta, es importante -en opinión del especialista- poner el acento en los cambios grandes y no en las acciones pequeñas. Por ejemplo, hacer la menor cantidad de vuelos posibles (algo en lo que coinciden todos los ambientalistas) más que hacer el esfuerzo de dejar el carro para ir a hacer las comprar a la tienda que nos queda a pocas cuadras.

En todo, a la larga, es importante conservar la perspectiva.

Y si quiere hacer más, Clark sugiere involucrarse en el debate político y pedirle a su representante en el gobierno "que haga todo lo posible para que su país, su ciudad o su región sean más verdes".

Locavorismo

La idea del locavorismo es muy simple: si comemos productos producidos localmente, la huella ecológica producida por nuestra alimentación será menor. La idea es atrayente, pero como casi todas las ideas simples peca de eso: de simple.


Locavorismo no es una palabra que la Academia de la Lengua hay aceptado, pero me caben muy pocas dudas de que lo hará. La palabra, en inglés, locavorism, fue creada por la estadounidense Jessica Prentice como unión de dos palabras latinas: locus cuyo significado para nosotros es obvio (local) y vorare, que tampoco nos resulta muy extraño: comer (devorar). Así que Locavorismo podríamos traducirlo como el ismo que propone comer productos locales.


No cabe duda de que si hablamos del mismo producto y de las mismas condiciones de producción el que viaja menos produce menos huella ecológica. El problema es que casi nunca se dan las mismas condiciones de producción y al tener que tenerlas en cuenta el tema se complica una barbaridad. Tanto que muchas veces la ecuación se invierte: es más ecológico comer lo que viene de lejos.


En un artículo publicado en la revista Enviromental Science Technology, en el número del 16 de abril de 2008, los investigadores de la Universidad Carnegie Mellon (Estados Unidos) Christopher L. Weber y H. Scott Matthews llegan a la conclusión de que la mayor parte de la energía en los alimentos se consume en la fase de producción. El transporte, considerando todas sus facetas, por ejemplo transporte de abonos o de fitosanitarios, contribuye por término medio un 11% y si nos atenemos solamente al transporte desde el productor hasta que llega a la tienda donde lo compra el consumidor, esa energía debemos bajarla al 4%.


(Weber y Matthews)

Quiero que se fijen en esa cifra: 4%. Es decir, que frente al consumo energético de la producción, el transporte desde el lugar de origen hasta el consumidor es «el chocolate del loro».


Esta cifra nos indica claramente que lo de comprar lo producido localmente puede tener otras justificaciones –mantener el empleo en nuestros vecinos, que nos gustan más las variedades de nuestra tierra,...– pero no podemos decir que sea para disminuir la huella ecológica. Al menos, no siempre. Alguna vez, sin duda, será cierto.

Voy a poner un ejemplo muy sencillo, el de los tomates producidos en España y llevados al Reino Unido (UK), frente a los producidos en aquel país. Resulta que en producto tan sencillo como éste, al tener en cuenta todos los consumos de energía, es mejor llevarlos desde España que cultivarlos en UK (artículo Times aquí). La razón principal es que UK es mucho más fría que el sur de España y para cultivarlos se hace en invernaderos calentados artificialmente con el consiguiente consumo de energía.


He puesto el ejemplo del tomate a propósito pues se trata de un producto donde habitualmente suele gustar comer lo local. No he visto ningún lugar en España donde no me hayan dicho que sus tomates son los mejores del país. Así que probablemente compremos tomates locales porque nos gustan más no porque su huella ecológica sea menor.


Nueva Zelanda es un gran exportador de comida hacia UK. Las ideas del locavorismo empezaron a causar mella en la venta de sus productos y la Universidad Lincoln (Nueva Zelanda) hizo un estudio académico del tema. Los autores del informe son Caroline Saunders, Andrew Barber y Greg Taylor. Un «resumen ejecutivo» del mismo podíes leerlo aquí y el informe completo aquí.

(Caroline Saunders)
El informe parece muy serio, pero incluso si consideramos que los investigadores hayan arrimado un poco «el ascua a su sardina», los números son tan contundentes que dejan poco lugar a la duda.

El primer producto del que quiero hablar es el de los corderos. Ya sabemos que UK tiene fama de muy buenos corderos. Los corderos de Nueva Zelanda no son peores; tienen fama de ser de una excelente calidad. El estudio dice que la emisión de CO2 por cada kilogramo de carne, incluyendo el transporte desde Nueva Zelanda a UK, es un cuarto. O dicho al revés: el CO2 producido en UK es cuatro veces el de Nueva Zelanda.

(Corderos de Neva Zelanda. Foto de kiwinz. Flickr. Licencia CC)


Este es un caso claro en el que consumir lejano es mejor en cuanto a consumo energético.


El mismo estudio nos dice que la leche producida en UK consume el doble de energía que la producida en Nueva Zelanda (incluyendo el transporte desde NZ a UK).


En cuanto a las manzanas el estudio es menos concluyente aunque llega al resultado de que energéticamente es conveniente comprar las de NZ.


El último ejemplo que ponen es el de las humildes cebollas. Aquí el estudio llega a la conclusión de que producir cebollas en UK o producirlas y transportarlas desde NZ vienen a gastar la misma energía; aunque –indican– que las temporadas de producción son distintas en NZ y UK (hemisferio norte, hemisferio sur) y si se tiene en cuenta el costo de almacenamiento en UK, fuera de temporada es mejor comprar las de NZ que almacenar las producidas localmente. (Sin ser mentira lo que dicen aquí veo un poco el «ascua arrimada a su sardina»).


No quiero insistir mucho más. Simplemente repetir el mensaje que he querido transmitir: consumir productos producidos localmente o no depende de muchos factores, no es tan simple como cerca, más ecológico, lejos, menos.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Ser ecológico da dinero


Bosque

Cuidar los bosques es más rentable que talarlos, dice el informe.

El dinero invertido en proteger la naturaleza puede reportar grandes ganancias económicas, según una investigación a fondo sobre los costos y los beneficios del mundo natural.

El estudio dice que el dinero destinado a proteger tierras húmedas, arrecifes de coral y bosques puede multiplicarse por cien si se traduce en beneficios de capital.

El informe, titulado "Economía de los ecosistemas y la biodiversidad" (TEEB, por sus siglas en inglés) cuenta con el respaldo de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y los gobiernos de varias naciones.

Según el director del proyecto, los países deberían tener en cuenta las conclusiones del trabajo en la cumbre de la ONU sobre cambio climático, que se celebrará el mes próximo en Copenhague.

clic Copenhague: ¿servirá de algo? ¡Opine!

El TEEB es el primer intento de medir el valor económico de los "servicios al ecosistema" –acciones que algunos actores del mundo natural hacen gratuitamente, como purificar agua potable o proteger las costas de las tormentas– de manera sistemática y global.

"Hemos analizado 1.100 estudios sobre diferentes países y diversos servicios del ecosistema", dijo Pavan Sukhdev, economista del Deutsche Bank que dirigió el estudio.

"Y hemos descubierto que en las áreas protegidas, por ejemplo, por más que se recorten las cifras acabas teniendo un radio de beneficios de entre 25 a 1 y 100 a 1".

"Ahora podemos decir, con seguridad, que invertir en áreas protegidas proporciona sólidos beneficios", dijo Sukhdev a la BBC.

Mundo acuático

La primera etapa del proyecto se concentró en los bosques y concluyó que las pérdidas actuales relacionadas con esos ecosistemas equivalen a dos a tres billones de dólares, superando a la crisis bancaria.

En una etapa siguiente, los economistas analizaron el mundo submarino de la pesca y los arrecifes de coral.

Corales

Los corales protegen las costas.

Los grupos conservacionistas han instado en repetidas ocasiones a una mayor protección de los ecosistemas marinos, para proteger la biodiversidad y aumentar los rendimientos de la pesca a largo plazo.

Sukhdev dijo que esto también tiene grandes implicaciones económicas.

"Si aumentáramos la protección de los mares desde menos de 1% hasta 30%, ¿cuánto costaría?", se preguntó.

"Establecer reservas, aplicar políticas y demás costaría entre US$40.000 y US$50.000 millones al año, y el beneficio anual sería de US$4 o US$5 billones", aclaró.

Las ganancias provendrían del aumento en la captura de peces y de los ingresos por el turismo, y en el caso de los corales habría beneficios por la protección natural qué estos dan a las costas, evitando los daños de las tormentas.

"El informe TEEB tiene una importancia enorme, pues demuestra que [las pérdidas naturales] están unidas inextricablemente a una economía mundial sostenible, y celebramos el llamado a los políticos para que se aceleren y aumenten las inversiones en el manejo y la restauración de los ecosistemas", afirmó Stephen Hooper, director del Jardín Botánico de Londres.

Según el estudio, hay que elegir con mucho cuidado las áreas protegidas, dado que están concentradas en zonas de gran importancia ecológica y económica.

Otros ejemplos citados en el informe son:

  • Un estudio de Costa Rica que indica que las zonas intactas de bosque aumentan las cosechas de café en un 20%, pues sirven de refugio a los insectos polinizadores.

  • Una pradera conservada en Nueva Zelanda, que provee a la región de Otago de agua gratuita. Transportar el líquido desde otro lugar costaría US$100 millones al año.

  • En Vietnam, la plantación y protección de cerca de 12.000 hectáreas de manglares le cuestan al gobierno US$1,1 millones, pero le permiten ahorrar US$7,3 millones en gastos de mantenimiento de diques.

El llamado de los bosques

Aunque economistas ya habían esbozado -por separado- estas ideas, el informe TEEB intentó reunir todas las pruebas para presentarlas a los que deciden políticas, con la esperanza de convencer a los gobiernos para que inviertan dinero en proteger la naturaleza.

"Demostramos que la incapacidad de los mercados para analizar adecuadamente el valor de los servicios al ecosistema les atañe no sólo a los ministros de medio ambiente, desarrollo y cambio climático, sino también a los de economía y finanzas", dice el informe.

El informe realmente subraya la necesidad de comprender el papel que juega la naturaleza en nuestra economía

Hilary Benn, ministro británico de Medio Ambiente

"La evidencia presentada aquí muestra que, en la mayoría de los casos, las opciones a favor de la conservación son un asunto de sentido común económico".

Algunos gobiernos, como el de Alemania –que comenzó el proyecto en 2007-, Noruega y el Reino Unido ya respaldaron el trabajo.

"El informe realmente subraya la necesidad de comprender el papel que juega la naturaleza en nuestra economía a medida que se acerca el Año Internacional de la Biodiversidad", dijo el ministro británico de Medio Ambiente, Hilary Benn.

En la cumbre del mes próximo en Copenhague, se espera que los gobiernos terminen de delinear cómo financiar la protección de los bosques como una forma barata de reducir las emisiones de carbono.

Las conclusiones del TEEB dan sustento económico a los llamados de los grupos conservacionistas e indígenas que abogan por reducir la deforestación y la degradación de los bosques, más que concentrarse solamente en absorber los gases contaminantes.

e comprender el papel que juega la naturaleza en nuestra economía a medida que se acerca el Año Internacional de la Biodiversidad", dijo el ministro británico de Medio Ambiente, Hilary Benn.

En la cumbre del mes próximo en Copenhague, se espera que los gobiernos terminen de delinear cómo financiar la protección de los bosques como una forma barata de reducir las emisiones de carbono.

Las conclusiones del TEEB dan sustento económico a los llamados de los grupos conservacionistas e indígenas que abogan por reducir la deforestación y la degradación de los bosques, más que concentrarse solamente en absorber los gases contaminantes.

lunes, 9 de noviembre de 2009

El Ocaso de los Grandes Depredadores Potencia el Auge de los Medianos, Más Perniciosos


Foto: Piper SmithEl catastrófico declive en todo el mundo de depredadores que solían estar en la cima de la cadena alimentaria de sus respectivos ecosistemas, como por ejemplo lobos, pumas, leones o tiburones, ha llevado a una espectacular proliferación de los depredadores medianos, los cuales están causando graves pérdidas económicas y severas alteraciones ecológicas, tal como se denuncia en un nuevo estudio.


Por ejemplo, en algunas partes del África subsahariana, la población de leopardos y leones ha disminuido muchísimo, lo cual ha permitido el auge de los principales depredadores situados un peldaño por debajo, los monos babuinos. En algunos casos, los niños permanecen en casa y no van a la escuela para proteger el huerto familiar de las incursiones furtivas de manadas de estos arteros monos, cada vez más envalentonados.

“La situación es muy compleja, y muchas de las consecuencias que va a provocar son desconocidas”, explica William Ripple, profesor de ecosistemas forestales y sociedad en la Universidad Estatal de Oregón. “Pero existen evidencias de que la explosión de depredadores medianos es muy severa y que tiene repercusiones tanto económicas como ecológicas”.

Caso tras caso y en lugares de todo el mundo, los depredadores principales, como lobos, leones o tiburones, han sido drásticamente diezmados o incluso erradicados por completo, normalmente con el único propósito de librarse de ellos, y otras veces a causa de fuerzas tales como la destrucción del hábitat, la caza o la pesca. Muchas veces, estas disminuciones o erradicaciones han sido vistas por las personas de la zona como algo positivo, por el temor a ser atacadas por esas bestias, a que lo sea su ganado, o a sufrir otros perjuicios. Pero el nuevo cuadro que se nos presenta nos muestra una gran cantidad de problemas, incluyendo daños en el ecosistema y en la economía que a escala global pueden resultar peores que los problemas causados en su día por los depredadores principales.
A menudo, los ganaderos están a favor de la eliminación de los lobos, pues temen que sus animales de cría sean atacados por ellos. Sin embargo, en ciertas áreas, esta política antilobo ha provocado un gran aumento en la población del coyote, un depredador mediano que antes los lobos mantenían a raya. Ahora los coyotes atacan a las ovejas domésticas y a otro ganado, y los intentos por controlarlos han resultado extremadamente caros, del orden de cientos de millones de dólares.

El impacto económico a gran escala causado por los depredadores medianos tiene posibilidades de superar al que provocaron los grandes depredadores, sobre todo en situaciones en las que los depredadores medianos reemplazan a los grandes en los mismos conflictos con humanos que antes protagonizaron los grandes, o bien inician conflictos nuevos. Con estos depredadores de mediano tamaño la situación es más complicada, ya que sus poblaciones suelen ser mayores que las de los grandes depredadores y además muestran una mayor capacidad de resistencia ante los esfuerzos humanos por mantenerlos a raya.

Los problemas no se limitan sólo a los ecosistemas terrestres. Los tiburones también van disminuyendo debido a la pesca excesiva, y en algunos casos esto ha permitido la explosión poblacional de las rayas, que están causando graves perjuicios a la pesca de ciertas especialidades y zonas, además de provocar pérdidas económicas y ecológicas en general.

Entre los otros descubrimientos del estudio figuran los siguientes:

Los grandes depredadores pueden beneficiar a las poblaciones de presas en peldaños muy bajos, al reducir la población de los depredadores medianos que cazan a estas presas pequeñas. La alteración de este mecanismo por la erradicación de esos depredadores de depredadores, ha acelerado el colapso de ecosistemas enteros.

La cascada de efectos negativos desatada por el auge de los depredadores medianos está bien documentada para aves, tortugas marinas, lagartos, roedores, marsupiales, conejos, peces, mariscos, insectos y ungulados.

El costo económico de combatir a los depredadores medianos puede ser muy alto. Y a veces podría lograrse mantenerles a raya de un modo más barato y más eficaz con el retorno de los grandes depredadores al ecosistema.

Los grandes depredadores son usualmente carnívoros, pero los depredadores medianos son a menudo omnívoros y pueden causar pérdidas significativas en las cosechas agrícolas y en otros recursos vegetales.

Los efectos del auge explosivo de las poblaciones de depredadores medianos pueden verse en los océanos, los ríos, los bosques, y las praderas de regiones de todo el mundo.

Información adicional en:


El Ocaso de los Grandes Depredadores Potencia el Auge de los Medianos, Más Perniciosos


Foto: Piper SmithEl catastrófico declive en todo el mundo de depredadores que solían estar en la cima de la cadena alimentaria de sus respectivos ecosistemas, como por ejemplo lobos, pumas, leones o tiburones, ha llevado a una espectacular proliferación de los depredadores medianos, los cuales están causando graves pérdidas económicas y severas alteraciones ecológicas, tal como se denuncia en un nuevo estudio.


Por ejemplo, en algunas partes del África subsahariana, la población de leopardos y leones ha disminuido muchísimo, lo cual ha permitido el auge de los principales depredadores situados un peldaño por debajo, los monos babuinos. En algunos casos, los niños permanecen en casa y no van a la escuela para proteger el huerto familiar de las incursiones furtivas de manadas de estos arteros monos, cada vez más envalentonados.

“La situación es muy compleja, y muchas de las consecuencias que va a provocar son desconocidas”, explica William Ripple, profesor de ecosistemas forestales y sociedad en la Universidad Estatal de Oregón. “Pero existen evidencias de que la explosión de depredadores medianos es muy severa y que tiene repercusiones tanto económicas como ecológicas”.

Caso tras caso y en lugares de todo el mundo, los depredadores principales, como lobos, leones o tiburones, han sido drásticamente diezmados o incluso erradicados por completo, normalmente con el único propósito de librarse de ellos, y otras veces a causa de fuerzas tales como la destrucción del hábitat, la caza o la pesca. Muchas veces, estas disminuciones o erradicaciones han sido vistas por las personas de la zona como algo positivo, por el temor a ser atacadas por esas bestias, a que lo sea su ganado, o a sufrir otros perjuicios. Pero el nuevo cuadro que se nos presenta nos muestra una gran cantidad de problemas, incluyendo daños en el ecosistema y en la economía que a escala global pueden resultar peores que los problemas causados en su día por los depredadores principales.
A menudo, los ganaderos están a favor de la eliminación de los lobos, pues temen que sus animales de cría sean atacados por ellos. Sin embargo, en ciertas áreas, esta política antilobo ha provocado un gran aumento en la población del coyote, un depredador mediano que antes los lobos mantenían a raya. Ahora los coyotes atacan a las ovejas domésticas y a otro ganado, y los intentos por controlarlos han resultado extremadamente caros, del orden de cientos de millones de dólares.

El impacto económico a gran escala causado por los depredadores medianos tiene posibilidades de superar al que provocaron los grandes depredadores, sobre todo en situaciones en las que los depredadores medianos reemplazan a los grandes en los mismos conflictos con humanos que antes protagonizaron los grandes, o bien inician conflictos nuevos. Con estos depredadores de mediano tamaño la situación es más complicada, ya que sus poblaciones suelen ser mayores que las de los grandes depredadores y además muestran una mayor capacidad de resistencia ante los esfuerzos humanos por mantenerlos a raya.

Los problemas no se limitan sólo a los ecosistemas terrestres. Los tiburones también van disminuyendo debido a la pesca excesiva, y en algunos casos esto ha permitido la explosión poblacional de las rayas, que están causando graves perjuicios a la pesca de ciertas especialidades y zonas, además de provocar pérdidas económicas y ecológicas en general.

Entre los otros descubrimientos del estudio figuran los siguientes:

Los grandes depredadores pueden beneficiar a las poblaciones de presas en peldaños muy bajos, al reducir la población de los depredadores medianos que cazan a estas presas pequeñas. La alteración de este mecanismo por la erradicación de esos depredadores de depredadores, ha acelerado el colapso de ecosistemas enteros.

La cascada de efectos negativos desatada por el auge de los depredadores medianos está bien documentada para aves, tortugas marinas, lagartos, roedores, marsupiales, conejos, peces, mariscos, insectos y ungulados.

El costo económico de combatir a los depredadores medianos puede ser muy alto. Y a veces podría lograrse mantenerles a raya de un modo más barato y más eficaz con el retorno de los grandes depredadores al ecosistema.

Los grandes depredadores son usualmente carnívoros, pero los depredadores medianos son a menudo omnívoros y pueden causar pérdidas significativas en las cosechas agrícolas y en otros recursos vegetales.

Los efectos del auge explosivo de las poblaciones de depredadores medianos pueden verse en los océanos, los ríos, los bosques, y las praderas de regiones de todo el mundo.

Información adicional en:

lunes, 26 de octubre de 2009

El calentamiento global tiene su mapa

Mapa de cambio climático elaborado por la Oficina Meteorológica Británica

Según la imagen, la Amazonia será la región que más se calentará en América Latina.

El gobierno británico presentó un mapa en el que sintetiza lo que ocurriría en el mundo ante un aumento de cuatro grados centígrados en la temperatura global.

El mapa, que fue dado a conocer en el Museo de Ciencia de Londres, muestra una selección de los diferentes impactos de este aumento en diversas áreas de la actividad humana.

Entre estos figuran temperaturas extremas, sequías, escasez de agua, menor productividad agrícola, el riesgo de incendios forestales y el aumento del nivel del mar.

clic Lea: ¿Qué pasa si la temperatura sube 4ºC más?

El mapa se basa en el trabajo de investigadores del Centro Hadley, dependiente de la Oficina Meteorológica Británica, y otros científicos.

Panorama catastrófico

Según el Departamento de Energía y Cambio Climático británico, se espera que las cosechas de los principales cultivos disminuyan en los centros de producción más importantes.

Chimeneas en Alemania

Si no se recortan las emisiones, la temperatura puede subir 4ºC.

Además, la mitad de los glaciares del Himalaya se reducirán de manera significativa hacia 2050. Como consecuencia de esto, el 23% de la población china sufrirá la falta de agua que se produce gracias al derretimiento de estos hielos, vital durante la estación seca.

Esas serían algunas de las consecuencias que se prevén en de que la temperatura global aumente 4 grados respecto a los niveles previos a la era industrial.

"Para enfrentar el problema del cambio climático, todos nosotros -cancilleres, ministros de medio ambiente, departamentos de defensa y funcionarios de todas las áreas del gobierno y la sociedad- debemos trabajar juntos para que la temperatura global no aumente más de dos grados", señaló el ministro de Asuntos Exteriores británico, David Miliband, durante la presentación del mapa.

domingo, 25 de octubre de 2009

El "santo grial" de la telefonía móvil

Celulares

El cargador saldría a la venta en 2010.

La Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), dependiente de Naciones Unidas, dio su aprobación a un nuevo cargador universal adaptable a todos los teléfonos celulares.

Se espera que con este nuevo aparato se eliminen 51.000 toneladas de desechos, producto del descarte de cargadores viejos.

Actualmente la mayoría de compañías fabricantes de celulares tienen sus propios cargadores por lo que, cuando los usuarios cambian de teléfono, también suelen cambiar de cargador.

Ahora, el cargador universal, que es más eficiente en términos de consumo de energía, podrá utilizarse en diferentes celulares, independientemente de su modelo y marca.

Además, la Asociación GSM (GSMA, por sus siglas en inglés), que agrupa a los principales operadores de telefonía móvil del mundo, calcula que se reducirán las emisiones de gases con efecto invernadero en 13,6 millones de toneladas al año.

Impacto medioambiental

"Es un paso significativo para reducir el impacto medioambiental de la recarga de celulares", afirmó Malcom Johnson, director de la oficina de estandarización de telecomunicaciones de la ITU.

El nuevo cargador se conecta a los celulares través de un pequeño puerto USB, similar al de las cámaras de fotos digitales.

Para las compañías fabricantes de celulares no será obligatorio adoptar el nuevo cargador aunque, según la ITU, algunas ya lo han hecho.

"Planeamos el lanzamiento internacional del cargador universal en la primera mitad de 2010", le dijo a la BBC Aldi Liguori, portavoz de Sony Ericson.

"Lo incorporaremos a los nuevos productos a medida que los lancemos", señaló Liguiri.