martes, 13 de octubre de 2009

Fotografía macabra

Uno de los sueños del arte ha sido siempre vencer a la muerte, o al menos, jugar la partida durante más tiempo que el artista, o el dueño de la obra. El miedo a desaparecer está especialmente presente en el arte funerario de todas las épocas, (y, por extensión, en el arte religioso), pero también en los retratos pictóricos de quienes podían permitírselos.

No es de extrañar, por tanto, que, nada más aparecer, la fotografía adoptase las funciones «conmemorativas» que antes cumplía la pintura: después de todo, dejaba un registro más fiel del retratado y, en general, era más asequible que los honorarios de un buen pintor.

Lo que no sabía yo es que en la era victoriana, les diese tan fuerte con esto de «recordar a los difuntos» como para hacer fotografías de cadáveres. Es lo que se conoce como fotografía post-mortem, memento mori o memorial portraiture. Algunos de estos difuntos aparecían retratados directamente en sus ataúdes, o tumbados, como si estuviesen dormidos. Pero en otros casos, se intentaba simular que seguían vivos, dando lugar a imágenes tan… inquietantes como estas.

BomberoPadres con su hija

detalleDetalleDeadgirlwmomsnpops

Se nota que son cadáveres por la peana oculta que les sirve de apoyo, las manos rígidas, la mirada perdida o, en ocasiones, las pupilas dibujadas sobre los párpados en la fotografía (cuando no aparecen directamente cerrados). ¿se imaginan, posar en la foto con el cadáver de tu hermano mayor? ¡Sonríe!

BabalonWikimedia Commons


1 comentario:

Iñaki dijo...

Ya que copias el post, se agradecería un link al original indicando de dónde lo has sacado.

Y en cuanto a las fotos, no las enlaces directamente porque estás gastando ancho de banda. Descárgatelas, súbelas a tu blog y ponlas.

Gracias.

Loading...