miércoles, 21 de octubre de 2009

Las 7 leyes de los proyectos

Hace más de una década, Tom Peters escribió en el artículo popular The Wow project : “En la nueva economía, todo trabajo es trabajo en proyectos. Y tu eres tus proyectos!

En el libro In Pursuit of Elegance: Why the Best Ideas Have Something Missing, Matthew E. May, resume veinticinco años de experiencia en los que ha participado en gran cantidad de proyectos con altas y bajas, entradas y salidas, y rachas y bajones, en las siete leyes de los proyectos. Creo que son muy interesantes, por eso las comparto con uds.


1. Un proyecto importante nunca se termina a tiempo, dentro del presupuesto planificado, o con el equipo original, y nunca se hace exactamente lo que se suponía que debía hacer.

2. Los proyectos progresan rápidamente hasta que alcanzan el 85% de su realización. Luego, siguen estando un 85% completos para siempre.

Según él hay que pensar en esto como la Ley de mejora del hogar. Acaso no está siempre realizando algún cambio en él.

3. Cuando las cosas parecen ir bien, algo se ha pasado por alto. Cuando las cosas no pueden empeorar, lo harán.

Esto es literalmente un corolario de la Ley de Murphy dice: “Si algo puede salir mal, saldrá mal“.

4. Los equipos de proyectos odian los informes semanales de avance, ya que estos ponen de manifiesto, vivamente, la falta de progreso.

Digo yo, el tiempo de avance de un proyecto nunca es lineal, sino puntuado, es decir que puede haber períodos de aletargamiento y períodos de avance exponencial. Si entendemos los proyectos desde una perspectiva integral, todo sistema complejo esta sometido a esta dinámica evolutiva.


5. En un proyecto el descuido planeado tomará tres veces más tiempo para completarlo de lo que se esperaba. Un proyecto cuidadosamente planeado sólo tomará el doble de lo esperado.

Además, dice que 10 estimadores estimarán hacer la misma tarea de 10 maneras diferentes y un estimador estimará 10 maneras distintas de hacer algo en 10 instancias diferentes.

6.A mayor complejidad técnica del proyecto, menor es la necesidad de un técnico para su gestión.


7. Si usted dispone muy pocas personas para un proyecto, estas podrán resolver los problemas. Si usted tiene demasiados, estas crearán más problemas de los que pueden resolver.

Para Matthew May estas leyes existen, principalmente porque nuestros ojos son más grandes que nuestros estómagos. Tenemos demasiadas ilusiones de éxito. Tomamos más de lo que deberíamos, rutinariamente exageramos las ventajas y los beneficios y no solemos descontar los costos. Sobreestimamos los alcances, la magnitud y escala de los proyectos y por eso los sobre-vendemos. Al mismo tiempo, sub-estimamos los requerimientos de recursos y la necesidad de planear. May llama a esto sesgo de optimismo. Tenemos una tendencia a exagerar nuestras propias capacidades y atribuimos el fracaso a los acontecimientos externos. Además, exageramos el grado de control que tenemos sobre los acontecimientos.

Durante la realización de un proyecto surgen intereses que a menudo compiten o se encuentran en conflicto. Eso hace que el rendimiento individual varíe ampliamente, que haya continuos cambios de dirección que frenan la planificación y dan lugar a un movimiento constante, al ajuste y la improvisación.

Por eso asegura que las reglas y normas de los proyectos están hechos para que sean rotas. Por eso, para May la moraleja de esta historia es que si deseas que un proyecto sea exitoso, en primer lugar tenés que conocer las Siete Leyes de los proyectos. Luego romperlas.

Fuente: In Pursuit of Elegance: Why the Best Ideas Have Something Missing, de Matthew E. May.

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