lunes, 12 de abril de 2010

Los adolescentes están programados para el riesgoLos adolescentes están programados para el riesgo

  1. Es una de las paradojas de la adolescencia: el abuso de ciertas sustancias y ciertas actitudes puede poner en riesgo la época de máxima salud. Confirmado: los adolescentes consumen drogas, abusan del alcohol, se pelean o practican sexo sin protección por los genes.

    Sarah-Jayne Blakemore, coautora de un estudio británico y miembro del Instituto de Neurociencia Cognitiva de la University Collage London, lo confirma: “La llegada de la adolescencia se caracteriza por una explosión de actividades de alto riesgo”. Blakemore y su equipo analizaron a 86 niños y hombres de entre 9 y 35 años. Todos ellos participaron en un juego de ordenador en el que tenían que tomar unas decisiones u otras para ir acumulando puntos.

    Tras cada etapa del juego, los investigadores medían las respuestas emocionales que los jugadores registraban. Así se dieron cuenta de que los adolescentes aumentaban la satisfacción conforme la situación era más peligrosa. “Si conseguimos entender por qué los adolescentes asumen situaciones de alto riesgo, habremos dado un paso muy importante para conseguir descifrar muchos problemas de sus propias familias y de la salud pública”, sostiene Blakemore. A diferencia de los niños, los jóvenes analizan las ventajas y los inconvenientes de sus propias decisiones, aunque se dejen llevar por la emoción que les genera asumir ciertos riesgos. Las más conductas más severas se encontraron en los chavales de 14 años.

    El exceso del consumo de alcohol entre adolescentes sigue siendo uno de las asignaturas que todavía se le resiste a Trinidad Jiménez, la ministra que hoy cumple un año al frente de la cartera de Sanidad. Francisco Moza Zapatero, secretario general de Política Social y Consumo del mismo ministerio, lo confirmaba hace unos días: “Hemos mejorado los activadores de consumo de los escolares en casi todas las sustancias”.

    En cuanto al impacto del consumo de drogas, recordó que tiene una influencia significativa a nivel global que afecta al desarrollo de políticas sociales, sanitarias y económicas. Asimismo, destacó el Plan de Acción de la UE en materia de drogas, donde se tiene en cuenta la globalización del consumo, “ya que se plantea la necesidad de desarrollar la coordinación europea en asuntos internacionales y promover programas que reduzcan la oferta y la demanda en países vecinos”. Así, Moza reconocía que el problema europeo de las drogas forma parte de un fenómeno mundial, “mucho mayor, y que las pautas de consumo de droga se ve claramente influenciadas por el consumo de drogas que se produce en otras regiones”.

    Fomentar el ocio saludable

    Muchas voces expertas avisan de que una de las alternativas para prevenir los riesgos de la juventud es fomentar el ocio saludable. La consejería de Sanidad de la Comunidad Valenciana lanzó el año pasado una exposición para jóvenes en la que se esgrimía los efectos directos que el alcohol y las drogas tienen sobre el cuerpo humano. Tras realizar la actividad, siete de cada diez escolares incrementaban su percepción de riesgo ante el consumo de drogas en general, considerándolas más peligrosas.

    La propia Fundación para el Estudio, Prevención y Asistencia a la Drogodependencia nació para hacer prevención fomentando alternativas de ocio saludable. Sofía Tomás, directora general, afirmaba que la finalidad era dirigirse a padres e hijos y plantearles nuevas actividades de ocio que puedan realizar de forma conjunta. Es la única manera de llevar a cabo una prevención directa sobre los jóvenes y los padres adquieren conceptos necesarios para poder llevar a cabo su tarea preventiva como agentes de salud que son.

    Hasta el momento, Europa ha destinado en los últimos años más de 750 millones de euros a la reducción de la oferta y la demanda, “convirtiéndose así en el principal colaborador internacional para el trabajo de la oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el delito”.

No hay comentarios:

Loading...